Dios en la era tecnológica
Germán Doig K.

¿Hay lugar para Dios en esta era tecnológica? Es ésta una pregunta que no pocos se han hecho al contemplar el asombroso desarrollo de estos tiempos. Es claro que la tecnología ofrece muchos beneficios, pero también despierta una serie de muy graves interrogantes, sobre todo cuando es aplicada al ser humano. Un campo en el que se aprecia claramente la ambigüedad de la situación es el de la genética y las investigaciones sobre el llamado Proyecto Genoma Humano. Son innegables las cosas buenas que se vislumbran en el ámbito de la salud, pero no se pueden ignorar las denuncias sobre un uso inadecuado de la tecnología en esta área. Para muchos parece que finalmente se están develando los secretos de la creación; secretos que hasta la fecha eran guardados por Dios. Reaparece así el antiguo mito de Prometeo y la tentación de robar el fuego. Habría que preguntarse, sin embargo, si una vez que ha desarrollado la tecnología de manera portentosa, la humanidad tendrá también la sabiduría para darle su lugar correcto.

Leer más...
 

La "era tecnológica" y el peligro del tecnocentrismo
Germán Doig K.

Las últimas décadas han visto un desarrollo vertiginoso de la tecnología. Ésta se encuentra cada vez más presente en la vida cotidiana de los seres humanos. De ahí que se hable de la llegada de una nueva etapa en el devenir histórico, llamada "era tecnológica".
Qué duda cabe, los beneficios que está trayendo la tecnología son muchos y muy importantes. ¿Quién podría imaginarse las grandes ciudades sin el recurso a la electricidad y a los productos electrónicos? ¿Quién dejaría de lado los notables avances en materia de salud? ¿Quién puede menospreciar lo útil que resulta el computador, y las posibilidades que ofrece Internet?

Leer más...
 

Tecnología al servicio de la Nueva Evangelización
Eduardo Regal V.

Una cultura de fuertes valores éticos, morales y religiosos se manifestará en sus diferentes expresiones; una de ellas, como se viene enunciando es la tecnología. Sin embargo, como mencionara claramente el Papa Pablo VI, «la ruptura entre Evangelio y cultura es sin duda alguna el drama de nuestro tiempo, como lo fue también en otras épocas. De allí -sigue el Papa- que hay que hacer todos los esfuerzos con vistas a una generosa evangelización de la cultura, o más exactamente de las culturas. Éstas deben ser regeneradas por el encuentro con la Buena Nueva. Pero este encuentro no se llevará a cabo si la Buena Nueva no es proclamada».

Leer más...